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Chistes de indignadas

Otros chistes

Chiste de infidelidad, largos, buenos, verdes, matrimonios

Esto es un tipo que liga en un bar y se va con su nueva pareja en su coche a un parque. Y claro, ocurre lo que ocurre. Al cabo de cinco minutos de acabar, la mujer le dice que quiere repetir, asi que otra vez... Cuando acaban, la mujer necesita tan solo un par de minutos para recuperarse y querer volver a ser satisfecha, asi que el tipo hace lo que puede. Obviamente ella no esta contenta, y le dice que quiere otro. El pobre hombre no puede mas y le dice que necesita un descanso, asi que sale del coche y se va a dar una vuelta. Y da la casualidad de que muy cerca en la carretera ve a un coche parado y un tipo cambiando una rueda.
-Hola, buenas noches.
-Muy buenas.
-Mire, es que he ligado con una chica incansable que me ha dejado agotado, pero el caso es que me gustaria quedar bien con ella... que le parece si yo le cambio la rueda de su coche, mientras usted le hace el amor? Luego le dice que se da a dar una vuelta para descansar, y volvere yo, sin que ella se de cuenta del cambio.
-Pues claro que acepto! Donde esta ella?
-Ahí, en un coche, detras de ese arbol. Total, que el segundo tipo se va al coche, entra, y sin decir una palabra reanuda la tarea, pero a los cinco minutos son interrumpidos por un policía que alumbra el interior del coche con una linterna y les grita:
-A ver, ustedes, que hacen aquí a las tres de la madrugada?
-Que pasa, que no puedo hacerle el amor a mi mujer?
- Y por que no se van a casa?
-Es que hasta que usted no nos dio luz, no sabia que era mi mujer...

Tags: coches, insaciables

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Chiste de verdes, infidelidad, vecinos, infidelidad

Una bella mujer joven sale de la ducha, se envuelve con una toalla yavisa a su marido que ya puede ducharse. Cuando él entra en la ducha suena el timbre de la puerta. La esposa le dice que ella abre, y baja a abrir la puerta envuelta en la toalla.
Al abrir la puerta se encuentra a su vecino Antonio, quien se queda sin palabras ante la visi√≥n que le ofrece la se√Īora. Entonces, √©l saca dos billetes nuevecitos de 100 euros y le dice a ella que son suyos si deja caer la toalla hasta la cintura.
Ella piensa, "¬Ņpor qu√© no?", de modo que deja caer la toalla y deja sus senos al descubierto , entonces coge el dinero. Antonio jadea ante lo que ve; saca prontamente otros 200 euros y se los ofrece por dejar caer la toalla hasta el suelo para ver todo el asunto. La mujer piensa que ya hab√≠a llegado bastante lejos, as√≠ que no le importaba hacerlo, y deja caer la toalla al suelo ense√Īando su precioso cuerpo. Antonio la contempla un momento, le da las gracias y se va.
Cuando ella sube de nuevo, su marido que acababa de salir de la ducha, le pregunta que quién había llamado a la puerta.
Ella contesta:
- Era nuestro vecino Antonio.
- ¬ŅY ha tra√≠do los 400 euros que me debe? - pregunta el marido.

Tags: duchas, toallas

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