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Chistes de paella

Otros chistes

Chiste de religión, dinero

Se encuentran un cura inglés, un cura francés y un cura argentino, dando cada uno su opinión de cómo repartir las limosnas de los feligreses.

El ingles propone:
- Trazamos un círculo en el suelo, tiramos las monedas al aire, las que caigan dentro, se las ofrecemos a Dios, y las otras para la parroquia.

El francés no está de acuerdo con el inglés y dice:
- ¡Ah!, no,no, escuchar, yo propongo trazar una línea recta en el suelo, tirar las monedas al aire, las que caigan a la derecha se las ofrecemos a Dios, y las otras, para la parroquia.

El argentino desaprueba las propuestas del inglés y del francés y dice:
- NO,no, mejor tiramos las monedas al aire, ¡Las que agarre Dios para él! ¡Y LAS OTRAS PARA LA PARROQUIA!.

Tags: monedas, limosnas

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Chiste de animales, largos, buenos, verdes

Entra a un café un hombre llevando a un mono con una correa.
Se sienta, pide una bebida para él y un zumo de plátano para el mono.
El animal se toma el zumo, tira el vaso al suelo y comienza a correr por todo el bar, lanzando gritos y haciendo destrozos.Finalmente, llega a la mesa de billar, se para, ve la bola blanca que esta sobre el pa√Īo
de la mesa; la agarra y se la come.
El due√Īo del bar, enfurecido, le recrimina al hombre:
- √ďigame, usted, ¬°Ese mono suyo es un salvaje, primero me destroza el bar y despu√©s se come mi bola de billar! Los voy a echar a patadas a usted y a ese bicho de mierda.
El hombre, avergonzado, le dice al due√Īo:
- No se preocupe amigo, yo le pago por todos los da√Īos.
Dicho esto, saca un fajo de billetes y se va.
Al cabo de una semana vuelven el hombre y su mono al mismo bar. El hombre pide un trago para él y un zumo de plátanos para el mono. El mono esta vez se comporta decentemente; se toma su trago y se pone a caminar mesa por mesa, pero sin romper nada. En esto que ve sobre una mesa un helado con una cereza encima. Agarra la cereza, la mira bien, y procede a metérsela en el culo con toda delicadeza. Se la saca, la vuelve a mirar, y se la come.
El due√Īo del bar, indignado, otra vez le recrimina al hombre:
- Oiga! Ese bicho asqueroso suyo es un inmundo!. ¬ŅVio lo que hizo? Delante de todos mis clientes, se mete una cereza en el culo y despu√©s se la come.
A lo que el hombre le contesta:
- Si, mire, tiene que comprenderlo, con lo que le costó cagar la bola de billar, ahora antes de comer cualquier cosa primero la mide.

Tags: frutas, monos, bares

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