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Chistes de té

Otros chistes

Chiste de matrimonios, infidelidad

Hoy me levanté temprano, me puse los calzoncillos largos, me vestí con calma, me tomé un café, agarré mis cañas de pescar, me fui silenciosamente al garaje, puse las cañas en el maletero del coche y procedí a sacarlo del garaje bajo una lluvia torrencial.
Estaba toda la calle inundada y el viento gélido soplaba a una fuerza sobrenatural.
Sin lugar a dudas, no era un buen día para salir a pescar. Por lo que decidí volver a guardar el coche en el garaje, puse la radio y me enteré de que el mal tiempo iba a durar todo el día.
Entré de nuevo en mi casa, me desvestí silenciosamente y me deslicé dentro de la cama. Despacito me acurruqué contra la espalda de mi mujer, puse mis manos en sus pechos y le susurré al oído:
- El tiempo afuera está horrible.
Ella me contestó medio dormida:
- Ya lo sé. ¿Te puedes creer que el gilipollas de mi marido se fue hoy pescar?

Tags: pesca, lluvia

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Chiste de largos, buenos

Un irlandés, un mejicano y un hombre rubio estaban trabajando en el andamiaje de un edificio en la 20a planta.
A las 12.00 almorzaron y el irlandés dijo: “¡Carne de oveja con col! Otra vez… Si mi mujer me da este plato otra vez voy a saltar de este edificio!”
El mejicano abrió su lonchera y exclamó: “¡Burritos, burritos, burritos! Siempre esos burritos. Sí me da burritos otra vez yo también me saltaré.”
El rubio sacó su almuerzo y dijo: “Bocadillo con mortadela – ¡otra vez! Un bocadillo con mortadela más y yo me voy a saltar también!”
El próximo día el irlandés abrió su lonchera, vio la oveja con col, se saltó y se murió.
El mejicano abrió su lonchera también, vio un burrito y se saltó él también.
El rubio también abrió su lonchera, vio el bocadillo con mortadela y se saltó.
En el funeral, la mujer del irlandés estaba llorando. Dijo: “Si hubiera sabido que cansado era de oveja con col, no se la habría dado otra vez.”
La mujer del mejicano lloraba también y dijo: “Le pudiera haber dado tacos o enchiladas….. No podía imaginarme que odia tanto a los burritos.”
Y todos se dirigieron para mirar a la mujer del rubio. Ella dijo: “No me miren, prepara su propio almuerzo.”

Tags: entierros, funerales, comidas, bocadillos, rubios

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