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Chistes de ciudades

Otros chistes

Chiste de animales, malos

Esto es una mofeta y un pato que están en bosque caminando y de repente van y se chocan.
Y dice uno de ellos:
- Para recordar quien somos vamos a describirnos...
- Empieza tú - dice el pato.
- Tienes pico, alas, plumas, eres blanco...
- Ya se -dice el pato- soy un pato.
- Ahora te toca a ti - dice la mofeta.
Empieza el pato a describirla y este dice:
- Hueles mal y tienes una raya en medio.
A esto responde la mofeta:
- Ya se soy un culoo!!!!!!!!!

Tags: mofetas, patos

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Chiste de buenos

- Doctor, doctor, que me encuentro mal.
- A ver, se ha roto usted algun hueso ultimamente?
- No.
- Ha tenido algun accidente? Hemorragias?
- No.
- Alguna rotura de ligamentos? Desgarros musculares? Agujetas?Algun tobillo torcido?
- No.
- Ampollas infectadas? Insolaciones? Dificultad al respirar?
Ataques de alergia causados por picaduras de insectos?
Esguinces? Golpes? Caidas?
- No, no, no, no, no, no, no.
- Pues a ver si hacemos algo más de ejercicio, eh?

Tags: enfermedades, deportes, doctores

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Chiste de varios, buenos, largos

Hace mucho tiempo vivió un hombre de mar, el Capitán Bravo. Era muy valiente y jamás mostró temor ante un enemigo. Una vez, navegando los siete mares, el vigía vio que se acercaba un barco pirata, y la tripulación del barco se volvió loca de terror. El capitán Bravo gritó
- Traigan mi camisa roja!!
y llevándola puesta instigó a sus hombres al ataque, y vencieron a los piratas. Unos días más tarde, el vigía vio dos barcos piratas. El capitán pidió nuevamente por su camisa roja, y la victoria volvió a ser suya.
Esa noche, sus hombres le preguntaron por qué pedia la camisa roja antes de entrar en batalla, y el capitán contestó:
- Si soy herido en combate, la camisa roja no deja ver mi sangre, y mis soldados continúan peleando sin miedo.
Todos los hombres quedaron en silencio, maravillados por el coraje de su capitán.
Al amanecer del día siguiente, el vigía vio no uno, no dos sino DIEZ barcos piratas que se acercaban. Toda la tripulación dirigió en silencio sus ojos al capitán, que con voz potente, sin demostrar miedo, gritó:
- Tráingame mis pantalones marrones!

Tags: piratas, barcos

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