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Chistes de comisarías

Otros chistes

Chiste de malos

Un hombre baja del tren con el rostro verde. Un amigo le pregunta qué le ha pasado.
- Me he mareado, responde el viajero. Me pongo malísimo cuando viajo de espaldas a la locomotora.
- Pero ¿por qué no le has pedido al viajero sentado enfrente que te cambiase el sitio?. La gente siempre se muestra muy amable en estos casos.
- Ya lo he pensado, reconoce el viajero, pero es que no había nadie sentado delante.

Tags: absurdos, trenes

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Chiste de buenos, animales, verdes

Estaba Noé en el arca con todos los animales, y para que no se reprodujeran, le corta el miembro a todos los machos y los pone en un saco grande, después de los 40 días de diluvio cuando ya están en tierra firme los reúne para devolverle su respectivo a cada uno...
Primero saca la del león y dice el león: esa es mía
Saca la del cerdo y dice el cerdo: esa es mía...
Luego saca la del burro, y la mona le dice al mono que tiene al lado: ¡dile que es tuya, dile que es tuya!

Tags: burros, leones, monos, cerdos

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Chiste de animales, largos, buenos, verdes

Entra a un café un hombre llevando a un mono con una correa.
Se sienta, pide una bebida para él y un zumo de plátano para el mono.
El animal se toma el zumo, tira el vaso al suelo y comienza a correr por todo el bar, lanzando gritos y haciendo destrozos.Finalmente, llega a la mesa de billar, se para, ve la bola blanca que esta sobre el paño
de la mesa; la agarra y se la come.
El dueño del bar, enfurecido, le recrimina al hombre:
- Óigame, usted, ¡Ese mono suyo es un salvaje, primero me destroza el bar y después se come mi bola de billar! Los voy a echar a patadas a usted y a ese bicho de mierda.
El hombre, avergonzado, le dice al dueño:
- No se preocupe amigo, yo le pago por todos los daños.
Dicho esto, saca un fajo de billetes y se va.
Al cabo de una semana vuelven el hombre y su mono al mismo bar. El hombre pide un trago para él y un zumo de plátanos para el mono. El mono esta vez se comporta decentemente; se toma su trago y se pone a caminar mesa por mesa, pero sin romper nada. En esto que ve sobre una mesa un helado con una cereza encima. Agarra la cereza, la mira bien, y procede a metérsela en el culo con toda delicadeza. Se la saca, la vuelve a mirar, y se la come.
El dueño del bar, indignado, otra vez le recrimina al hombre:
- Oiga! Ese bicho asqueroso suyo es un inmundo!. ¿Vio lo que hizo? Delante de todos mis clientes, se mete una cereza en el culo y después se la come.
A lo que el hombre le contesta:
- Si, mire, tiene que comprenderlo, con lo que le costó cagar la bola de billar, ahora antes de comer cualquier cosa primero la mide.

Tags: frutas, monos, bares

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