XUso de cookies:Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

Buscador de chistes

Chistes de encantadoras

Otros chistes

Chiste de buenos, largos

En una ocasión se encontraron tres locos en un desierto. Llevaban varios días de recorrido y no habían encontrado nada para comer y mucho menos para beber. Después de cinco días, los tres locos encontraron un coche viejo en medio del desierto, uno de los locos pregunta:
- ¬ŅPara qu√© nos puede servir este coche?
El segundo le contesta:
- Yo no sé, pero tiene que servir para algo.
A lo que el tercero le responde:
- Yo me voy a llevar un asiento para sentarme cuando me canse.
Le dice el segundo:
- Yo me voy a llevar el radiador para tomar agua cuando tenga sed.
El primer loco dice:
- Pues, yo me voy a llevar una puerta.
Y los otros locos le dicen:
- ¬ŅUna puerta? ¬ŅY para qu√©?
A lo que el primer loco le contesta:
- ¬°Para bajar los cristales cuando tenga calor!

Tags: locos, desiertos, coches

Comparte o comenta este chiste en Facebook, Twitter o Google+

Chiste de religión, verdes

Dos monjas salen del convento, para vender galletitas.
Una de ellas es la Hermana Matemáticas y la otra la Hermana Lógica.
Est√° oscureciendo y ambas est√°n a√ļn muy lejos de su convento.
-Hermana L√≥gica: ‚Äú¬ŅTe has dado cuenta que durante la √ļltima media hora nos viene siguiendo un hombre?‚ÄĚ
-Hermana Matemáticas: “Sí,y me pregunto qué es lo que quiere".
-Hermana L√≥gica: ‚ÄúMuy l√≥gico. Nos quiere violar‚ÄĚ.
-Hermana Matem√°ticas: ‚Äú¬°Oh no!. As√≠ como est√°n las cosas, nos va a alcanzar a lo m√°s tardar en 15 minutos. ¬ŅQu√© podemos hacer?.
-Hermana L√≥gica: ‚ÄúLa √ļnica soluci√≥n l√≥gica para nosotras, es caminar m√°s r√°pido‚ÄĚ.
Ambas monjas aceleran sus pasos
-Hermana Matem√°ticas: ‚ÄúEsto no nos ayuda para nada‚ÄĚ.
-Hermana L√≥gica: ‚ÄúClaro que no ayuda. El hombre reaccion√≥ de manera l√≥gica. Tambi√©n comenz√≥ a caminar m√°s r√°pido‚ÄĚ.
-Hermana Matem√°ticas: ‚Äú¬ŅEntonces, qu√© podemos hacer?. Como est√°n las cosas, nos habr√° alcanzado en un minuto‚ÄĚ.
-Hermana L√≥gica: ‚ÄúLa √ļnica reacci√≥n l√≥gica para nosotras es separarnos. T√ļ te vas por aquel lado y yo me voy por este. No nos puede perseguir a ambas‚ÄĚ.
El hombre decide seguir a la Hermana Lógica.
La Hermana Matem√°ticas llega al convento y est√° muy intranquila, puesto que la Hermana L√≥gica a√ļn no ha llegado.
Finalmente llega también la Hermana Lógica.
-Hermana Matem√°ticas: ‚Äú¬ŅHermana L√≥gica, ¬°Gracias a Dios que has llegado!. Cu√©ntanos lo que ha sucedido‚ÄĚ.
-Hermana L√≥gica: ‚ÄúLa √ļnica cosa l√≥gica que pod√≠a suceder. El hombre no pudo perseguirnos a las dos, de manera que eligi√≥ a una, y se decidi√≥ por mi‚ÄĚ.
-Hermana Matem√°ticas: ‚Äú¬ŅY qu√© sucedi√≥? Por favor, cu√©ntenos‚ÄĚ.
-Hermana L√≥gica: ‚ÄúSucedi√≥ lo l√≥gico. Yo comenc√© a correr tan r√°pido como pude‚ÄĚ.
-Hermana Matem√°ticas: ‚Äú¬ŅY entonces?‚ÄĚ.
-Hermana L√≥gica: ‚ÄúSucedi√≥ lo l√≥gico. El hombre comenz√≥ tambi√©n a correr tan r√°pido como pudo‚ÄĚ.
-Hermana Matem√°ticas: ‚Äú¬ŅY?
-Hermana L√≥gica: ‚ÄúY sucedi√≥ la √ļnica cosa l√≥gica posible. ¬°Me alcanz√≥! ‚Äú.
-Hermana Matem√°ticas: ‚Äú¬°Oh no! ¬ŅY qu√© hiciste entonces?‚ÄĚ.
-Hermana L√≥gica: ‚ÄúLa √ļnica cosa posible que pude hacer, me levant√© el h√°bito‚ÄĚ.
-Hermana Matem√°ticas: ‚Äú¬°Oh hermana! ¬ŅY qu√© hizo el hombre?‚ÄĚ.
-Hermana L√≥gica: ‚ÄúEl hombre hizo lo l√≥gico. Se baj√≥ los pantalones‚ÄĚ.
-Hermana Matem√°ticas: ‚ÄúOh no! ¬ŅY qu√© sucedi√≥ luego? ‚Äú.
-Hermana L√≥gica: ‚Äú¬°Lo l√≥gico hermana!. Una monja que se ha levantado el h√°bito, puede correr m√°s r√°pido que un hombre que se ha bajado los pantalones‚ÄĚ.
‚Ķ‚Ķ¬ŅY t√ļ pensabas que iba a ser otra historia? ‚Ķ‚Ķ‚Ķ

Tags: monjas, lógica, matemáticas, hermanas

Comparte o comenta este chiste en Facebook, Twitter o Google+

Chiste de ancianos, largos, buenos, verdes

Un mago subi√≥ a un autob√ļs que iba llen√≠simo a una hora punta y quiso entretener a la gente con sus trucos.
- Se√Īoras y se√Īores
gritaba
- Muy buenas tardes.
Nadie le hacía caso y el pobre hombre había sacado de la nada un ramo de flores.
Enfadado porque nadie le hacía caso, les anunció:
- Voy a hacer que se eleve este autob√ļs‚Ķ¬°1, 2, 3!
Y entonces el autob√ļs se elev√≥. Toda la gente asustada le grit√≥:
- ¬°B√°jalo, b√°jalo, por favor!
- Ahhhh, ¬Ņno se cre√≠an que pudiera hacer magia, ¬Ņeh?.
Si quieren que baje el autob√ļs, SOPLEN TODOS.
Toda la gente empez√≥ a soplar y el autob√ļs empez√≥ a bajar. La gente estaba emocionada y entonces le pidieron otro truco al mago. √Čste les dijo:
- Voy a hacer que a ese viejito que va con su esposa se le suba el miembro. ¬°1,2,3!
Y ¡ZASSSSSSS! La cosa se le levantó al viejito y los pasajeros al unísono exclamaron:
-OHHHHHHHHHHHHHH
Entonces se oye la voz de la viejita que grita:
-¬°AL PRIMER HIJO PUTA QUE SOPLE LO QUEMO VIVO!

Tags: magos, autobuses

Comparte o comenta este chiste en Facebook, Twitter o Google+

Chiste de animales, buenos

El c√©lebre violinista polaco Juan Petnicoft, de paseo por la selva de √Āfrica, se pierde.
De pronto, ¬°ve un le√≥n! El violinista recuerda el dicho: ‚ÄúLa m√ļsica calma a las fieras‚ÄĚ.
Desenfunda su violin y desgrana una bellísima melodía.
Comienzan a acercarse otros leones. Lentamente, se han acercado docenas de leones. Se ha formado una verdadera platea de leones sentados alrededor del violinista.
- ¡Dios mío, jamás pensé que este violín iba a salvarme la vida!
En ese momento, un león enorme aparece de entre
los arbustos. De un empujón, aparta a los leones que estaban sentados, se arroja violentamente sobre el violinista y se lo come.
Uno de los leones, todavía conmovido, comenta:
-¡Mierda! ¡Ya sabía yo que el sordo nos iba a arruinar el concierto!

Tags: leones, violinista, violines, africanos

Comparte o comenta este chiste en Facebook, Twitter o Google+