XUso de cookies:Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

Buscador de chistes

Chistes de jabón

Otros chistes

Chiste de religión

Muere un ciudadano argentino y va al cielo. Un día mientras pasea por los alrededores, se topa con una casa muy pintoresca y decide visitarla. Ahí se encuentra con San Pedro, quien lo saluda y lo invita a un café. Mientras San Pedro trae el café, el argentino observa la casa, y ve que hay relojes por todas partes, y en cada reloj figura el nombre de un país. Intrigado el argentino le pregunta a San Pedro:
- Dígame, por curiosidad... ¿para qué sirven estos relojes?
- ¡Aaah!, pues verás….. Estos relojes miden las cagadas que se cometen en cada país. Por cada cagada avanzan un minuto.
- Muy interesante, contesta el argentino. Veo que está el reloj de Alemania, Francia, Estados Unidos... y un sin fin de países, pero se detiene con una duda
- Esteee... disculpe que lo interrumpa otra vez San Pedro……¿y la Argentina por qué no está?
- No te fijaste bien,Argentina sí está, lo que pasa es que su reloj lo pusimos en el techo.
- ¿En el techo?- dice el tipo asombrado.
- Si, es que lo usamos de ventilador

Tags: relojes, argentinos

Comparte o comenta este chiste en Facebook, Twitter o Google+

Chiste de largos, buenos

Van dos gitanos por el puente de Triana en Sevilla. Se encuentran de cara a una pareja de Guardias Civiles de los antiguos con dos mostachones grandísimos. Se va uno de los Guardias Civiles para el primer gitano y le espeta:
- Oye tú, ¿cómo te llamas?
- Me llamo Pepe, Pepito, José, Joselito.
Este Guardia Civil ni corto ni perezoso le dice al otro Guardia:
- Dale 4 leches por cada nombre.
La cara del gitano había que verla, parecía el muñeco de MICHELÍN. En ese momento le dice el mismo Guardia Civil al otro gitano:
- Y tú, ¿cómo te llamas?
El pobre gitano con cara de compungido le dice:
- Mie usté, zeñó Guagdia, yo apenas me llamo Antonio.

Tags: gitanos, guardias, policías

Comparte o comenta este chiste en Facebook, Twitter o Google+

Chiste de animales, buenos

El célebre violinista polaco Juan Petnicoft, de paseo por la selva de África, se pierde.
De pronto, ¡ve un león! El violinista recuerda el dicho: “La música calma a las fieras”.
Desenfunda su violin y desgrana una bellísima melodía.
Comienzan a acercarse otros leones. Lentamente, se han acercado docenas de leones. Se ha formado una verdadera platea de leones sentados alrededor del violinista.
- ¡Dios mío, jamás pensé que este violín iba a salvarme la vida!
En ese momento, un león enorme aparece de entre
los arbustos. De un empujón, aparta a los leones que estaban sentados, se arroja violentamente sobre el violinista y se lo come.
Uno de los leones, todavía conmovido, comenta:
-¡Mierda! ¡Ya sabía yo que el sordo nos iba a arruinar el concierto!

Tags: leones, violinista, violines, africanos

Comparte o comenta este chiste en Facebook, Twitter o Google+

Chiste de cortos, malos, ancianos, amigos

Pepe y Manolo son dos amigos de la tercera edad que se veían en el parque todos los días para alimentar a las palomas, observar a las ardillas, discutir los problemas del mundo, etc. Pero un día Pepe no llegó.
Manolo no se preocupó mucho pensando que quizá estuvo resfriado o algo parecido. Pero después de una semana, Manolo realmente se preocupó, no sabía dónde vivía Pepe, por lo que no podía averiguar qué le había pasado.
Pasado un mes, Manolo fue al parque y sorpresa; allí estaba Pepe.
Manolo se alegró tanto de verlo que le dijo:
Por lo que más quieras Pepe, dime qué te pasó.
Pepe le contestó: He estado en la cárcel.
¿En la cárcel?, replicó Manolo. ¿Qué te pasó?
Bueno, dijo Pepe, ¿conoces a Angelines, la linda camarera rubia de la cafetería donde voy a menudo?
Claro, dijo Manolo... la recuerdo. ¿Qué pasa con ella?
Bueno, un día me demandó por violación. A mis 87 años, yo estaba tan orgulloso que... cuando fui al juzgado, me declaré culpable.
... Y el maldito Juez me condenó a 30 días de cárcel por mentiroso.

Tags: viejos, jueces

Comparte o comenta este chiste en Facebook, Twitter o Google+