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Chistes de nervios

Otros chistes

Chiste de buenos, internacionales

Va un gitano con su coche a un taller y le dice al encargado:
- Ay payoooo vengo a que me tintes las lunas puede ser???
- Si por supuesto, cuales quieres que tintemos?
- Pos las de los laos datras y la de atras tb quiero que mapongas una pagatinaaaaa
- OK, pues mira a ver cual te gusta y te la ponemos
- Payoooo que la pegatina que quiero no la tienes
- Es lo que tenemos...
- Quiero una que ponga gitaner
- No no esa no tenemos y tampoco tenemos letras sueltas para ponertela, elige otra
- Que no, payo que no que yo quiero una que ponga gitaner
- Que no puede ser que no tenemos
- Mira que eres racista a los payos les pones las de payoner y a mi no me pones la de gitaner

Tags: gitanos, pioneer, coches

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Chiste de largos, buenos

Era el examen final de inglés en la facultad. Como muchos de los exámenes universitarios, su principal objetivo era eliminar a los nuevos estudiantes. El examen duraba dos horas y cada estudiante recibió su correspondiente hoja de examen con las preguntas.
El profesor era muy recto y severo, catedrático a la antigua usanza, y le dijo a toda la clase que si el examen no estaba sobre su mesa después de dos horas exactamente, no se aceptaría, y el estudiante sería suspendido.
Media hora después de empezar el examen, un estudiante entró por la puerta y le pidió una hoja de examen al profesor:
- No va a tener tiempo usted para terminarlo, dijo el profesor al d√°rsela.
- Si que lo terminaré, contestó el estudiante.
Se sentó y empezó a escribir. Después de dos horas, el profesor pidió los exámenes, y todos los estudiantes, en ordenada fila, los entregaron. Todos menos el que había llegado tarde, que continuó escribiendo como si nada pasase.
Despu√©s de otra media hora, este √ļltimo estudiante se acerc√≥ a la mesa donde se encontraba el profesor sentado leyendo un libro. En el instante en que intent√≥ poner su examen encima del mont√≥n, dijo el profesor al alumno:
- Ni lo intente. No puedo aceptar eso. Ha terminado tarde.
El estudiante lo miró furioso e incrédulo.
- ¬ŅSabe qui√©n soy? -le pregunt√≥-.
- No, no tengo ni la menor idea -contestó el profesor en tono de voz sarcástico-.
- ¬ŅSabe qui√©n soy? -pregunt√≥ nuevamente el estudiante, apunt√°ndose a su propio pecho con su dedo, y acerc√°ndose de manera intimidante-.
- No, y no me importa en absoluto -contestó el profesor con un aire de superioridad-
En ese momento, el estudiante cogió rápidamente su examen y lo metió en medio del montón, entre todos los demás.
- ¡Eso es perfecto! -exclamó-.
Y se marchó.

Tags: estudiantes, profesores

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