XUso de cookies:Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

Buscador de chistes

Chistes de plantas

Otros chistes

Chiste de buenos, largos

En una ocasión se encontraron tres locos en un desierto. Llevaban varios días de recorrido y no habían encontrado nada para comer y mucho menos para beber. Después de cinco días, los tres locos encontraron un coche viejo en medio del desierto, uno de los locos pregunta:
- ¿Para qué nos puede servir este coche?
El segundo le contesta:
- Yo no sé, pero tiene que servir para algo.
A lo que el tercero le responde:
- Yo me voy a llevar un asiento para sentarme cuando me canse.
Le dice el segundo:
- Yo me voy a llevar el radiador para tomar agua cuando tenga sed.
El primer loco dice:
- Pues, yo me voy a llevar una puerta.
Y los otros locos le dicen:
- ¿Una puerta? ¿Y para qué?
A lo que el primer loco le contesta:
- ¡Para bajar los cristales cuando tenga calor!

Tags: locos, desiertos, coches

Comparte o comenta este chiste en Facebook, Twitter o Google+

Chiste de largos, buenos

Robenito Grasso era un tipo muy simpático. Una tarde entró sonriendo en la peluquería y le dijo al encargado.
- Quiero que me haga un corte de pelo de la siguiente forma: del lado derecho, me deja el pelo a ¡a mitad de la oreja. Del lado izquierdo, me recorta bastante para que se me vea la oreja completa. En la nuca, me hace varias entradas. En la parte de arriba, me corta mucho pelo para que se me note bien el cuero cabelludo. Y en la parte de la frente, me deja un mechón de cabello que me llegue hasta la nariz; Lo suficientemente largo como para que me pueda hacer unas bonitas trenzas.
- Ése es un corte de pela muy raro. ¡Es imposible! No se lo puedo hacer.
-¿Cómo que no? ¡Si eso es lo que me hizo la última vez que vine aquí!

Tags: peluqueros, peluquerías

Comparte o comenta este chiste en Facebook, Twitter o Google+

Chiste de médicos, matrimonios

Una mujer y su esposo tuvieron que interrumpir sus vacaciones para acudir al dentista.

-Necesito una extracción, pero sin anestesia porque llevo mucha prisa. Extraiga la muela lo más rápido posible para que podamos irnos pronto,- dijo la mujer.

Muy impresionado el dentista exclamó:
-¡Qué valiente es usted, señora! ¿Cuál es la pieza?

La mujer se volvió a su marido y le dijo:
-Muéstrale la muela, cariño.

Tags: dentistas, muelas

Comparte o comenta este chiste en Facebook, Twitter o Google+