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Chistes de vías

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Chiste de internacionales, buenos, largos

Tres hombres, un catalán, un vasco y un madrileño, se perdieron en la selva y fueron capturados por unos caníbales.

El rey de los caníbales le dijo a los prisioneros que podían salvar sus vidas si lograban pasar una prueba que contenía dos partes: La primera parte de la prueba, era volver a la selva y conseguir diez unidades de una misma fruta. Entonces cada uno de los tres hombres tomó su camino a la selva para encontrar las frutas. El Vasco regresó y le dijo al rey:

- Me llamo Patxi, yo traje 10 manzanas.

El rey le explicó la segunda parte de la prueba:

- Ahora tienes que meterte por el recto cada una de las frutas. ¡Sin poner ninguna expresión en la cara, o te comemos!

La primera manzana entró, pero con la segunda, el vasco se retorció de dolor, por lo que inmediatamente lo mataron.

El catalán llegó y le mostró al rey diez cerezas. Cuando el rey le explicó la segunda parte de la prueba, el hombre pensó que sería tarea muy fácil, entonces
empezó:
1.. 2.. 3.. 4.. 5.. 6.. 7.. 8.. 9 y justo en la novena cereza, soltó una carcajada y lo mataron.
El vasco y el catalán se encontraron en el cielo, y el vasco le preguntó al otro:
- Oye Pere, ¿y usted porque soltó la carcajada, si ya casi lo había logrado?
A lo que el catalán le contesta:
- No pude evitarlo, es que vi al madrileño, llegando con PIÑAS!

Tags: catalanes, madrileños, vascos

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Chiste de matrimonios, amigos

Un hombre que siempre molestaba a su mujer, pasó un día por la casa de sus amigos para que lo acompañasen al aeropuerto a despedirse de su esposa que se iba a París.
Al despedirse, frente a todo el mundo, él le desea buen viaje y en tono burlón le grita:
- Amor, que tengas buen viaje y no te olvides de traerme una hermosa francesita Ja ja ja!!
Ella bajó la cabeza y se embarcó muy molesta.
La mujer pasó dos semanas en Francia.
A su regreso, el marido otra vez pidió a sus amigos que lo acompañasen al aeropuerto a recibirla.
Al verla llegar, lo primero que le gritó a toda voz fue:
- ¿Amor me trajiste mi francesita?
- Hice todo lo posible, - contestó ella - ahora sólo tenemos que rezar para que nazca niña.

Tags: franceses, aeropuertos, amor

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